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Exconvento Franciscano

Con la llegada de los doce franciscanos a tierras del continente americano se inició la conquista espiritual. Tlaxcala fue elegida para edificar uno de los primeros conventos de América.

Esta importante construcción hoy es la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Se fundó en 1537 por Fray Martín de Valencia y está considerada una de las más antiguas y hermosas de la Nueva España del siglo XVI. Ahí se realizaron las primeras obras de teatro en lengua Náhuatl con fines de evangelización.

Su fachada conserva la sencillez de las primeras construcciones franciscanas, caracterizadas por elementos renacentistas y el cordón franciscano tallado en piedra. En su interior se aprecian muchas obras de arte como un órgano del siglo XIX y pinturas al óleo de la época colonial. Destaca su techo de madera estilo mudéjar, con gruesas vigas de cedro a las que adornan lancerías mudéjares y estrellas doradas. Este techo es considerado uno de los más grandes y mejor conservados de América.

Cuenta con dos atrios, uno frente a la Capilla Abierta y otro llamado atrio Superior ubicado frente a la Catedral. También existe el “Paso de Ronda” o pasadizo que une al Exconvento con una espléndida torre aislada construida en el siglo XVII.

La planta arquitectónica original, de una sola nave, tiene en su extremo derecho cuatro capillas:

  1. La primera capilla está dedicada al Cristo de Centli o de Cortés y tiene una escultura de pasta de maíz hecha en el siglo XVI.
  2. La segunda capilla data de 1664 y está dedicada a la Virgen de Guadalupe; en ella destaca un retablo de columnas salomónicas y su reja, que es un magnífico tallado de medallones inspirado en la rejería española del renacimiento.
  3. La tercera capilla tiene un órgano del siglo XIX, regalo de las Carmelitas Descalzas de Santa Teresa a este Convento.
  4. La cuarta capilla llamada de la Tercera Orden es el actual sagrario; ahí se observan la pila donde se bautizó en 1520 a los cuatro Señores de la Antigua República de Tlaxcallán, el primer púlpito de la Nueva España que tiene escrito “aquí tuvo principio el Santo Evangelio en este nuevo mundo” y un retablo con la imagen de San Francisco de Asís sosteniendo tres mundos, realizada en las Filipinas en el siglo XVIII y que es considerado entre los mejores del barroco salomónico.

El retablo principal de la Catedral está dedicado a la Virgen de la Asunción y se erigió en el siglo XVII. Entre sus once lienzos destaca el superior central que muestra el bautizo de los cuatro Señores de Tlaxcallán. En el extremo izquierdo hay una capilla dedicada a San Antonio de Padua, con un retablo de estilo barroco y pinturas alegóricas a la vida y milagros del santo.

 

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