Inicio

Tlaxcala

Atractivos

Gastronomía

Tradiciones

Hoteles

Multimedia

Eventos

Antiguos Pobladores

Escucha el Podcast:

Según los restos descubiertos en varias capas del suelo, se puede saber que durante largo tiempo Tlaxcala estuvo habitado por distintas culturas indígenas.

Actualmente se estima que los primeros indicios de la vida humana en la región de Tlaxcala se remontan a más de diez mil años a.C., de acuerdo con ciertos hallazgos como el de la punta de proyectil con acanaladuras, llamada Clovis, que se descubrió en el municipio de Tetla cerca de Apizaco.

Esos primeros pobladores fueron cazadores y recolectores nómadas, se dedicaban a cazar grandes animales como el mamut y a recoger semillas, frutos y raíces de plantas silvestres.

Pero sucedió que los grandes animales desaparecieron o se trasladaron a otras latitudes, el nivel de los mares se elevó y el clima se hizo más cálido y árido en algunas regiones. Por ello, el hombre tuvo necesidad de cambiar su modo de vida: fabricó los primeros instrumentos de molienda llamados muelas y morteros, y lo más importante: empezó a cultivar la calabaza, el frijol y el maíz.

El cambio de la recolección a la agricultura fue uno de los momentos más importantes en la historia de la humanidad.

A partir de entonces los hombres vivieron en aldeas para poder atender sus cultivos, construyeron viviendas cada vez mejores, empezaron a elaborar objetos de cerámica, domesticaron ciertas especies de animales y tuvieron tiempo de observar los astros y los cambios de estaciones en el año.

Para un mejor estudio de las culturas indígenas, los investigadores han dado el nombre de Mesoamérica al área geográfica ocupada por pueblos que alcanzaron un mayor grado cultural al desarrollar una agricultura más avanzada, y que se establecieron en el centro y sur de México y parte de América Central.

En el centro de México destacaron dos grandes valles del altiplano: el de México y el poblano-tlaxcalteca.

En el valle poblano-tlaxcalteca, aproximadamente en 1800 a.C., había grupos de agricultores que trabajaban en forma familiar, cultivando el maíz, el frijol, el chile y la calabaza y que completaban su dieta con los productos de la caza y la recolección.

Habitaban en aldeas permanentes formadas por chozas. Tenían comunicación con la gente del valle de Tehuacán y el Golfo de México, con la que llegaron a mezclarse.

En años posteriores la población tlaxcalteca aumentó y en consecuencia el número de aldeas, que al extenderse se convirtieron en villas.

Los tlaxcaltecas regaban sus cultivos usando canales, tenían hornos para cocer cerámica, pequeñas plataformas para celebrar sus ceremonias religiosas y rendían culto al Dios del fuego Huehuetéotl.

A medida que el tiempo transcurría la población aumentó, hasta que se formaron pueblos. Surgieron construcciones residenciales, se elevaron estelas y sarcófagos de piedra, y cada vez se rendía culto a un mayor número de deidades.

Los sacerdotes fueron adquiriendo más importancia y llegaron a dominar a la población, empezando así a construirse centros ceremoniales.

Se cree que entre los años 200 a.C. y 700 d.C., la civilización mesoamericana alcanzó su máximo esplendor, se construyeron grandes ciudades planificadas y se incrementaron el comercio y la actividad agrícola.

Los sacerdotes gobernaban y se encargaban de impulsar la cultura. Fueron ellos quienes lograron que la agricultura, la escultura y la pintura alcanzaran su apogeo y que realizaran notables progresos en escritura figurativa, matemáticas y astronomía, por lo que a esta etapa se le ha llamado Período Teocrático, en el que un representante o un personaje divinizado ejerce el poder.