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Independencia

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La consumación de la Independencia de los Estados Unidos de América así como el ejemplo de la Revolución francesa, aunados a las deficiencias de la administración colonial, especialmente en el aspecto económico, hicieron resaltar la división entre españoles y criollos y aumentaron el disgusto entre mestizos, indígenas y castas contra el régimen español.
Esto impulsó el surgimiento del Nacionalismo y las primeras agitaciones Insurgentes, que culminarían con la Revolución de Independencia de 1810.

Al sobrevenir la lucha por la Independencia, en Tlaxcala había pocos españoles, criollos y mestizos. Predominaban los indígenas cuyas autoridades consideraban honroso permanecer fieles a la Corona de Castilla, sobre todo porque el Licenciado tlaxcalteca Miguel de Lardizábal y Uribe era consejero del rey.

En 1812 se promulgó en Cádiz la Constitución liberal, que se juró solemnemente en la plaza central de la ciudad de Tlaxcala, desde entonces llamada Plaza de la Constitución. Ahí destacaron tres tlaxcaltecas ilustres: Miguel y Manuel de Lardizábal y Uribe y José Miguel Guridi y Alcocer.

A pesar de la fidelidad declarada al gobierno hispano, el pueblo tlaxcalteca se levantó en armas y apoyó al jefe insurgente Mariano Aldama, quien había sido enviado por la Junta de Zitácuaro en 1811 para luchar en los llanos de Apan, y al teniente general José Francisco Osorno, que peleaba en Puebla.

Los realistas asesinaron a Aldama en la Hacienda de San Blas, municipio de Hueyotlipan. Osorno, como jefe importante en la región, logró trascendentes victorias apoyado por tlaxcaltecas como Miguel y Antonio Serrano, Vicente Gómez, Antonio Guerrero, Antonio Arroyo, Máximo Machorro y Juan Cortés.

El 16 de abril de 1821 la ciudad de Tlaxcala abrió sus puertas pacíficamente al ejército insurgente que venía al mando del general Nicolás Bravo. Éste recibió el poder del gobernador español de Tlaxcala, Agustín González del Campillo, quien renunció poco después.

Debido a la larga lucha, México empezó su vida independiente en condiciones de gran pobreza y sin experiencia política. Se estableció primero un imperio encabezado por Agustín de Iturbide, que no tuvo éxito y, en seguida, se instauró la República.